La fisioterapia, fundamental en el abordaje multidisciplinar de los pacientes neurológicos

29 Oct 2018

Cada año 5.300 personas sufren un ictus en Castilla – La Mancha COFICAM recuerda la necesidad de fomentar la formación de un equipo especializado y multidisciplinar en el tratamiento de estos pacientes neurológicos, siendo la Fisioterapia una pieza clave en la recuperación física y emocional del paciente.

Cada año sufren un ictus cerca de 5.300 personas[1] en Castilla – La Mancha, y unas 120.000 en toda España, de las que en torno a un 30% pueden perder la vida a causa del episodio y cerca de un 40% adquiere una discapacidad más o menos limitante como resultado del mismo, por ello, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha (COFICAM), con motivo del Día Mundial del Ictus hoy lunes 29 de octubre, señala la importancia de dar a conocer esta enfermedad, fomentar la formación de un equipo multidisciplinar especializado, así como invertir en investigación para abordar con el máximo de garantías  esta enfermedad.

 

La gran mayoría de los 330.000 pacientes españoles que han sobrevivido a un ictus presenta algún tipo de discapacidad permanente. En el caso de las enfermedades neurológicas y en especial del ictus, los programas de fisioterapia son imprescindibles en la recuperación física y emocional del paciente. La recuperación de los pacientes suele ser larga y costosa, y es por ello qué la fisioterapia nos propone ejercicios para trabajar la coordinación estática y dinámica, ejercicios para el equilibrio, ejercicios para recuperar la musculatura facial, ejercicios para la motricidad fina de las manos, aprendizaje de posturas correctas y de las trasferencias, reeducación de la marcha, etc.; aunque siempre adaptándose a las necesidades y grado de tolerancia al ejercicio de cada paciente. La realización de estos ejercicios de forma diaria y rutinaria, aumentando poco a poco su dificultad, permitirá a los pacientes tener una mayor autonomía.

 

Gracias a la fisioterapia los pacientes pueden minimizar los déficits o discapacidades adquiridas tras la enfermedad, así como facilitar su incorporación a la vida social. En este proceso es importante contar con una buena actitud, así como la colaboración de la familia, muy importante en el aspecto psicológico”, señalan desde COFICAM.

 

El ictus es una urgencia neurológica que precisa una intervención diagnóstica y terapéutica inmediata. En el caso del ictus isquémico agudo, existe un procedimiento asistencial denominado Código Ictus, implantado en Castilla-La Mancha, que ofrece actuaciones que han demostrado, con alto nivel de evidencia, prevenir o minimizar el infarto cerebral.

 



[1]Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN)